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martes, 18 de marzo de 2014

LA DULZAINA EN LA TIERRA DE CAMPOS PALENTINA

Ve la luz una obra esperada sobre la tradición musical de la Tierra de Campos vinculada a un instrumento muy nuestro: la dulzaina. En formato de libro-disco, la obra de José María Silva, Juan Cruz Silva y Patricia Melero viene a cubrir un importante hueco en el conocimiento del repertorio e instrumenteros terracampinos. Desgraciadamente, José María nos dejó cuando se estaba gestando la obra y con él se fue buena parte del conocimiento entorno a lo recogido. Los hermanos Silva y los Dulzaineros de Campos en distintas formaciones hasta nuesrtros días son el referente de la fiesta vinculada a la dulzaina en la provincia de Palencia en las últimas décadas. Su cercanía con los dulzaineros viejos y con las cuadrillas de danzantes han permitido la recopilación de un corpus importante de piezas que en mayor o menor medida se recogen en la obra. Una pequeña introducción, una buena colección de fotos sobre el instrumento, las partituras de algo más de 70 piezas y un CD con 29 temas interpretados por los Dulzaineros de Campos completan la obra. Del corpus incluido destaca por méritos propios el vinculado a las danzas de danzantes de la provincia, no en vano, los Dulzaineros de Campos han acompañado y acompañan a numerosas de las danzas (Cisneros, Fuentes, Ampudia, Frómista, Autillo, Autilla,Villamartín.....). El libro recoge partituras de Támara de Campos, Ampudia, Fuentes de Nava, Autilla del Pino, Autillo de Campos, Becerril de Campos, Cisneros, Villada, Paredes de Monte, Támara de Campos,Villamartín de Campos, Guaza, Mazariegos, Pedraza de Campos y Baquerín que representan más de la mitad de las piezas recogidas en la obra. Entre las piezas lazos de paloteo, danzas procesionales, trenzados del árbol, pasacalles, y otros temas relacionados con el rico patrimonio de los Danzantes de Palencia.  Otro importante apartado lo suponen los temas de baile tradicional, donde brillan los bailes de rueda más caracterrísticos terracampinos (redondillas y redondelas), las jotas y los bailes de moda que incluye polcas, mazurcas y rigodones. De la localidad de Ampudia se recogen en el libro las partituras de los lazos de paloteo El Antón, El Enrame y la Danza la Blanca Paloma (un himno mariano de las primeras décadas del siglo XX), además de la interesante Redondela (antiguo baile de rueda ampudiano emparentado con los bailes corridos en compás 5/8) y una polka o baile de moda. Todos los temas recopilados a Agustín de Castro del cual se recogen interesantes fotografías y documentación gráfica de sus instrumentos (dulzainas antiguas de Agustín de Castro y su padre Moisés de Castro y pito castellano). El libro se puede solicitar directamente al Ayuntamiento de Villaumbrales.

lunes, 22 de julio de 2013

A PROPÓSITO DE ALGUNOS TÓPICOS SOBRE LAS DANZAS DE PALOS


A principio de este mes de julio tuvo lugar la Trobada Nacional de Bastoners de Catalunya, certamen que anualmente reúne a la mayor parte de grupos de ball de bastons catalanes en Prats de Lluçanès. El evento obtuvo el privilegio que esta vez TV3, televisión de Cataluña, le dedicara nada menos que minuto y medio (ahí es nada!) en uno de los informativos de máxima audiencia. Las expectativas creadas por tan magno favor concedido por la televisión más vista del país se fueron al traste con las explicaciones de la locutora: el ball de bastons es una danza ancestral; tiene el origen del las antiguas ceremonias agrarias ya que el hecho de golpear [los palos] despertaba a la tierra; existe documentación escrita sobre estas danzas que se remonta al siglo XII (con el oportuno refrendo del dato ante la cámara por parte de la inevitable experta del lugar, revestida de la autoridad que da citar al sempiterno Joan Amades); la danza más antigua que actualmente se danza en Cataluña.

Una auténtica pena que no aparecieran por ahí Coribantes, Curetas, Salios, algún celta despistado seguido de otro íbero papando moscas al lado de un godo, primo-hermano del visigodo que regentaba la taberna donde Recesvinto tomaba sus vinos entre lazo y lazo. Todo ello añadido a la imperdonable omisión del más que evidente origen guerrero por mímesis con un enfrentamiento entre dos bandos.

Extrapolando dichos tópicos a cualquier otro lado de la península o del mundo estoy convencido que el lector habrá sido capaz de aplicarlo a cualquier paloteo de su localidad u otra más o menos cercana y será asimismo capaz de perdonarme la socarronería pero, como dice un amigo mío, a día de hoy el periodista gana más entreteniendo que informando. Pero disparar contra el periodista y matar al mensajero sería, entre muchas otras cosas, injusto. En efecto, el pobre habrá tenido que recurrir a nuestra amadísima Wikipedia y comprobar cómo se citan nombres con el lustre de Marius Schneider o Josep Crivillé como avaladores de tesis propiciatorias y filoneolíticas. Y, claro está, ante tamaña autoridad quién puede resistirse ante tan jugoso posibilismo? Nadie, la verdad, y todos hemos sucumbido a ellas en un momento u otro, en mayor o menor grado, y las hemos dado por buenas contribuyendo a aumentar el mito.


Y es que las coincidencias entre lo que (hipotéticamente) hubo y lo que hay son ciertamente llamativas. No voy a negar, por ejemplo, que tales danzas pueden sugerir un enfrentamiento entre bandos por aquello del entrechoque de los palos, más aún si las danzas que tomamos como punto primigenio (pírricas y otras hierbas) servían para la iniciación al combate. Pero hay dos cosas que no cuadran. En primer lugar, no he sabido leer por ningún lado que en ninguna de las tan helénicas danzas se usaran palos. En segundo lugar, si se trata de una simulación de combate ¿cómo puede ser que no haya ningún ganador ni ningún perdedor aunque sea a nivel simbólico? Porque, si se simula una lucha, debe de haber un vencedor y un vencido al igual que en tantas representaciones mímicas presentes en otras danzas tradicionales, verdad?



Desde luego la duda desaparece y el conocimiento aparece deslumbrante ante nosotros cuando se nos muestra con el argumento que con tantos años de evolución es normal que lo que antes era de un modo ahora se muestre diferente y haya quedado en una metáfora que hay que saber descifrar. Ante la rotundidad del argumento a uno sólo le queda bajar la cabeza y aceptar que resulta arte de encantamiento que no hubiera sido así, por mucho que hubieran pasado cerca de mil quinientos años entre estas mitológicas danzas y las primeras noticias escritas en nuestras tierras, allá a finales del Renacimiento.[1] Y entre unas y otras el silencio. Sin noticias de danzas de palos.

Por otro lado, cuando vemos algo para lo cual no encontramos explicación rápidamente lo etiquetamos como “supervivencia” de un pasado remoto, casi mitológico. Prueba de ello sería la suposición de que golpear los palos contra el suelo no es otra cosa que excitar a la tierra para conjurar su fecundidad. Esta carga simbólica se hace ineludible (si es que esto era así en algún pasado remoto) y supera la posibilidad que al igual que sucede aún en nuestros días en varias zonas de Cataluña, los danzantes lleven a cabo lazos especiales en momentos muy concretos de acatamiento a la divinidad o a la autoridad en que se golpea al suelo con los palos (las denominadas “pavanas”) y, lógicamente, los danzantes tengan que agacharse para ello.



Otro bocado apetecible para las “supervivencias” es el de la indumentaria. Podríamos perdernos en un mar de suposiciones que pudieran explicar sayas, enaguas y prendas femeniles vestidas por mozos; sombreros con flores y espectaculares tocados; perneras con cascabeles o campanillas. Sin ir más lejos, Tomàs y Amades vieron en su celebérrimo “Diccionari de la dansa” tras ello la supervivencia de formas de vestir que “parecen delatar una procedencia griega”,[2] como si entre la Grecia clásica y la indumentaria de los pastores helenos de los años treinta del siglo pasado no hubieran mediado más de dos mil años, innumerables invasiones e intercambios culturales que hubieran hecho cambiar el gusto por una u otra prenda de vestir. Por cierto, lo mismo puede decirse de nuestros parajes.

Toda la problemática apuntada brevísimamente hasta ahora se resume en dos palabras, a saber: difusión y continuidad. La primera tendría que explicarnos cómo es posible la existencia de tales danzas en lugares tan distantes entre sí y que, a la vez, sean tan semejantes. Se trata, pues, de un término que nos permite movernos en coordenadas espaciales. El otro, continuidad, tendría que explicarnos la aparición de danzas, a priori, similares en momentos distantes. Es la que nos permite movernos en coordenadas temporales.

Ambos términos, usados con moderación y conocimiento, pueden llegar a ser muy útiles para explicarnos varios, o muchos, de los fenómenos que observamos a diario en nuestras danzas de palos. El primero de ellos, por ejemplo, puede dar razón de por qué en una determinada zona geográfica coinciden repertorios musicales, tipos de indumentaria o analogías coreográficas. Pongamos un caso concreto: que en Cataluña, hoy en día, no quede más que un único ball de bastons (el de Tarragona capital) que cuente con un botarga entre sus filas o que el lazo “Señor mío Jesucristo” predomine especialmente por tierras castellanas y casi no se conozca en Aragón. Pero de ahí a creer, pongamos por caso, que tanto los paloteos castellanos, los pauliteiros mirandeses, las makil dantzas vascas o las danzas Morris inglesas son, al fin y al cabo, lo mismo sólo que con variantes de matiz hay un trecho inaceptable.


Lo mismo sucede con la continuidad. Podemos fácilmente aceptar que el binomio flauta y tambor fuera el conjunto preferido para acompañar estas danzas, y muchas otras, entre los siglos XVI y XIX en gran parte de Europa[1] pero ello no nos puede llevar a deducir que se trate del sucesor natural de los antiguos aulos ni que la presencia de perneras con cascabeles en la inmensa mayoría de balls de bastons catalanes signifique que siempre se haya utilizado dicho elemento sonoro y en todas partes (recordemos que en el resto de Península la mayoría de formaciones no los llevan).

En definitiva, no nos vale aquello de ver un cisne blanco en el parque al lado de casa y deducir que todos los cisnes son blancos. Tampoco nos sirve verlos en grandes cantidades durante todo el trayecto que separa nuestro domicilio con sus áreas de nidificación en Noruega: sigue habiendo cisnes negros aunque nosotros no lo sepamos. Y, menos aún, deducir que, en realidad, originariamente eran negros y ahora están destiñendo porque, hasta ayer, todos los del parque eran blancos y hoy ha aparecido uno negro (que seguramente ha escapado de la embajada de Australia, de donde son originarios).

Àngel Vallverdú




[1] Conjunto instrumental que se vería relegado a un segundo plano en buena parte de la Península por aerófonos del tipo dulzaina.


[1] Por cierto, junto con Daniel Vilarrúbias y Pau Plana hemos elaborado un artículo que esperamos ver publicado muy pronto donde se plantean muy serias dudas sobre el documento que, supuestamente, sería la primera noticia escrita sobre un ball de bastons catalán allá por el siglo XII y que glosó en su momento Joan Amades.
[2] La traducción es mía.

viernes, 21 de junio de 2013

LOS DANZANTES DE ENAGÜILLAS SEGOVIANOS

La provincia de Segovia ha conservado un buen puñado de danzas de palos. Desgraciadamente muchas de las cuadrillas de danzantes segovianas cambiaron el historiado traje de enagüillas por el más moderno traje de calzón y chaleco, perdiendo con ello el empaque característico de estas danzas rituales. Esther Maganto, está en estos momentos, estudiando, en profundidad, la historia de las cuadrillas ataviadas con enagüillas que se mantienen en un reducto geográfico de la provincia de Segovia -diseminadas por la Tierra de Sepúlveda y la Tierra de Pedraza-, a través de la beca de colaboración del Instituto de Cultura Tradicional Segoviana "Manuel González Herrero" Os dejo con el enlace a una de sus primeras colaboraciones al respecto que aparece en prensa. En la foto superior, danzantes de San Pedro de Gaíllos (Museo del Paloteo) y en la inferior danzantes de Valverde del Majano (Fundación Joaquín Díaz).


domingo, 16 de junio de 2013

EL ARCHIVO FOTOGRÁFICO DE LA FAMILIA DE CASTRO

En un acto de generosidad infinita Álvaro de Castro, dona su archivo fotográfico al Histórico Provincial. El sábado 8 de junio de 2013 Ampudia fue noticia de portada, a toda página, en el Norte de Castilla. El Archivo recoge fotografías desde 1900 y es un archivo único en la provincia pues dificilmente se encuentran dos generaciones de fotográfos en el mundo rural. Una noticia que merece destacarse y que permitirá trabajar a investigadores en la documentación gráfica. Especialmente interesante es su contenido etnográfico pues se retrató toda la vida rural del entorno de Ampudia. Mil gracias mil, a Don Álvaro de Castro y a su familia, por las cosas bien hechas. Muchas de las fotografías antiguas de la Danza y el Paloteo salieron de las cámaras de esta familia de fotógrafos, esperemos que el conocimiento del mismo aporte más conocimiento a nuestro patrimonio.

martes, 4 de junio de 2013

EL CORPUS CHRISTI EN CEVICO DE LA TORRE

Acaba de ver la luz una nueva publicación sobre las danzas rituales en la provincia de Palencia. En este caso se trata de la Danza de Cevico de la Torre, pueblo de El Cerrato palentino. La cuadrilla de danzantes de Cevico de la Torre ha mantenido viva la tradición de danzar en la fiesta de Corpus Christi. La danza compuesta por niños en su mayoría, vestidos con enagüillas, van acompañados de los mozos de banda y los dos birrias que abren y cierran la procesión. Una interesante obra que nos descubre numerosas referencias históricas a esta danza que hunde sus orígenes en el siglo XVI y que se mantiene después de casi 500 años. En sus 50 páginas se descubren los personajes de la danza y sus vinculaciones con la soldadesca de la Cofradía de Ánimas, todo ilustrado con interesantes documentos gráficos, especialmente relevantes las fotografías más antiguas de la danza. Un libro que nos acerca a este interesante patrimonio inmaterial de la mano de su autora Julia Zamora Elvira. Os dejo con el correo electrónico de contacto (juliazamorelvi@hotmail.es).

lunes, 27 de mayo de 2013

LOS CASTILLOS EN EL REPERTORIO DE LAS DANZAS RITUALES


Los castillos han sido elementos muy vinculados a la danza ritual de danzantes. Los danzantes, representantes de la comunidad, elevaban estas torres humanas en las procesiones para, mirando a los ojos a la imagen devocional, implorar su intercesión. Los castillos, propios del repertorio de la danza, se desgajan de estos actos procesionales para tomar cuerpo propio y ejecutarse fuera de la misma en Cataluña, siendo éste, probablemente el origen de "els castells". Unos expertos en este tipo de piezas fueron sin duda, los valencianos, que contratados por media España ayudaron a la divulgación de estas y otras danzas. Referencias a los castillos en la danza ritual aparecen en numerosas cuadrillas por muchas provincias castellano-leonesas así como en la Raya portuguesa. Entre ellas, en la Ribera del Duero burgalesa (también en la Sierra, en una de las fotos, la última, los castilletes de Navas del Pinar), en Salamanca, en Valladolid (en la foto en blanco y negro, castillos a la Virgen de Sacedón en Pedrajas de San Esteban) y en Segovia donde se levantan en la procesión de la Virgen del Bustar en Carbonero el Mayor (como recoge la fotografía a color de Eugenia Santos). También relacionadas con estas torres humanas están las danzas conocidas como La Puente o El Arco (en Segovia) y la Espadaña (en Valladolid). En Palencia, existen referencias a los castillos levantados por las cuadrillas de danzantes de Saldaña en honor a la Virgen del Valle. Desgraciadamente muchas de estas piezas han quedado en el más absoluto de los olvidos o se ofrecen totalmente desfiguradas por los ballets folklóricos, fuera del contexto que las vio nacer. Os adjunto un interesante vídeo de los castillos de la Danza de Peñíscola (Castelló), donde el danzante que corona el castillo es el encargado de "echar el verso" o "la Loa" dedicado a Nuestra Señora de "L´Ermitana".







jueves, 2 de mayo de 2013

LA DESAPARECIDA FIESTA DE LA CRUZ DE MAYO

El día 3 de mayo celebraba la Iglesia la Invención de la Santa Cruz, recordando el momento en que Santa Elena descubre la cruz donde murió Jesús. La devoción a la Santa Cruz fue especialmente importante en el mundo rural, donde además de la Cruz de Mayo se celebraba la Cruz de Septiembre (el día 14 de este mes dedicado a la Exaltación de la Santa Cruz). La Cruz de Mayo entroncaba con las fiestas de primavera o de pingada del mayo, a principios del mes, como cultos antiguos a la naturaleza. Son muchos los estudiosos que ven en el trenzado del árbol de los danzantes una vinculación directa a estas fiestas o rituales de la naturaleza. No en vano a esta Cruz de Mayo, se la conocía en muchos lugares como "La Cruz Verde" (todavía existe la plaza donde se hacían las fiestas en Valladolid) pues estos elementos, la cruz y los mayos se entremezclaban en estas fiestas de primavera. Lo cierto es que en Ampudia la fiesta de la Cruz tuvo cierta importancia, vinculada a una de las reliquias más importantes de la Colegiata de Ampudia: el Lignum Crucis. Esta reliquia traída en el traslado de la Colegiata de Husillos, ha sido ampliamente estudiada por PEÑA (2009) en el primer número de la revista La Corredera de Ampudia. Gracias a él sabemos que el relicario que la sustenta fue encargado en 1612, pudiéndolo admirar hoy en día en el Museo de Arte Sacro. Esta reliquia estuvo depositada en la Ermita de Santiago (antiguamente parroquia de cierta entidad) siendo expuesta al culto el Viernes Santo y el día de la Cruz de Mayo. También sabemos por los datos históricos aportados por PEÑA (2011) que la Cofradía de la Cruz, a finales del siglo XVII paga las danzas el día de la Cruz de Mayo, contratando también al tamboritero por una cántara de vino y regalando una camisa en pago "al mozo que hace la galleta". También era común que esta Cofradía de la Cruz alquilara libreas para sus danzantes con el fin de dar mayor ornamento a las fiestas de su titular. Por último recordar que la importancia de esta fuerte devoción a la Santa Cruz se materializó en la conocida Ermita de la Cruz, edificio del siglo XVII, que dejó de dedicarse al culto a finales de los años 50 del siglo XX y que actualmente alberga la Casa Consistorial (en la foto superior). En los últimos años de esa década, todavía pervivía la costumbre de procesionar "La Cruz Bendita", una preciosa cruz calada que todavía se puede ver en el Museo de Arte Sacro, que saliendo desde su ermita recorría el Atrio de San Miguel en procesión cuajada de florecillas de papel de colores elaboradas por las niñas, a los sones de: "Venid Oh cristianos, la cruz adoremos, la cruz ensalcemos, que al mundo salvó..." (Ascen del Valle, 2013). Desgraciadamente de todo el ritual festivo que existió alrededor de esta singular fiesta ampudiana no se ha mantenido nada en nuestros días.

domingo, 7 de abril de 2013

LA ENTRADA DEL MORO DE AMPUDIA DE CAMPOS EN LA REVISTA DE FOLKLORE DE LA FUNDACIÓN JOAQUÍN DÍAZ

Hablar de danzantes es hablar de teatro, pues las cuadrillas de danzantes (contratadas o atendidas por los propios cofrades) además de encargarse de atender la procesión con sus danzas y con sus paloteos eran las encargadas de poner en escena pequeñas obrillas de teatro para mayor realce de las fiestas del santo titular de la cofradía. Así ocurrió durante décadas en la Cofradía de Santiago (bajo la advocación de Santiago Matamoros) en Ampudia. Dentro de la labor de documentar aquellos aspectos relacionados con la Danza y el Paloteo de Ampudia ve la luz un estudio sobre esta singular fiesta del ciclo festivo ampudiano. La fiesta entronca con el resto de ritos de conquista y fiestas de Moros y Cristianos y es un ejemplo único en Castilla y León por haberse conservado vivos en la memoria muchos de los elementos que la componen. Desgraciadamente la decadencia de las Cofradías, el poco apego a lo propio, el éxodo rural, el desinterés de administraciones locales y eclesiásticas, el poco compromiso de las nuevas generaciones y el desconocimiento de la antigüedad del rito acabó con tan singular evento. La documentación del mismo servirá de base para su posterior recuperación. Os dejo con el enlace al artículo. En el mismo se hace un repaso a la importancia de la fiesta ampudiana, sus textos originales y los paralelismos con otras fiestas similares en Castilla y León, España e Hispanoamérica.


ARCHIVO DE LA TRADICIÓN ORAL DE PALENCIA: BECERRIL DE CAMPOS

Este pasado sábado, 6 de abril de 2013, se ha presentado en el Ayuntamiento de Becerril de Campos el volumen 18 del Archivo de la Tradición Oral de Palencia, dirigido por el etnógrafo Carlos Porro. El volumen dedicado a los Cantos y Danzas al Cristo de San Felices hace un recorrido por el rico patrimonio inmaterial que supone sus danzas rituales. El disco-libro recoge los ocho lazos del paloteo y las danzas procesionales que acompañaron los cortejos del Corpus y del Cristo de San Felices, completándose con el repertorio de rogativas y jotas. El CD de música se acompaña con un libreto de 20 páginas lleno de información sobre la importancia de la danza, la indumentaria característica y su ocasionalidad. El trabajo es más meritorio si cabe, si pensamos que hace casi 70 años que se perdieron las danzas becerrileñas. El empeño de un grupo de vecinos (especialmente destacable la labor de Pilar Merino y Manuel Polo) ha permitido recuperar con todo su esplendor este importante legado cultural devolviendo a la vida los sones y los trajes que lucieron sus abuelos hasta los años 40 del pasado siglo. Gracias a la documentación recopilada por Carlos Porro y la participación generosa de los dulzaineros Juan Cruz y José María Silva y Esteban Guzón "Barato" al redoblante y la voz de Pilar Merino podemos de nuevo disfrutar de estas entrañable músicas terracampinas. El patrocinio ha venido de la mano del Ayuntamiento de Becerril, la Asociación Alejo de Bahía y la Diputación de Palencia, así como del propio grupo de paloteo. En la foto de la portada un grupo de muchachas y danzantes en 1939. En la foto inferior la cuadrilla de danzantes acompañada por el tamboritero hacia 1908.

lunes, 4 de febrero de 2013

1613-2013: MÁS DE 400 AÑOS DE TRADICIÓN Y RITO

Este año 2013 estamos de celebración en la Danza y el Paloteo de Ampudia. Se cumplen 400 años de las primeras referencias históricas conocidas a nuestra danza. Gracias a los datos históricos facilitados por Luis José Peña sabemos que en 1613 se contratan unas danzas para la fiesta de la Virgen de Alconada, el 8 de septiembre. Desde entonces las danzas rituales acompañarán a los actos festivos de las cofradías ampudianas hasta nuestos días. Las referencias históricas de otras danzas terracampinas suelen ser también del siglo XVII incluso algunas del XVI. Es probable que en estos años fraguara el corpus de danzas rituales que han llegado hasta nosotros con pocas variaciones. Un buen momento para celebrarlo por todo lo alto y poner en valor el rico patrimonio inmaterial de Ampudia.

domingo, 13 de enero de 2013

LA MEMORIA RECOBRADA: LAS MISAS DE CAMPAÑA EL DÍA DE ALCONADA

Hasta la década de los años 40 se mantuvo el balconcillo a la entrada del Santuario de la Virgen de Alconada. Desde el altar situado en el  mismo, se atendía la misa de campaña el 8 de septiembre. Peregrinos venidos de lejos (hasta cuarenta pueblos alrededor) acudían a pedir los favores más anhelados a Nuestra Señora. El Santuario quedaba pequeño para albergar a tantos y tantos devotos. La foto recoge a la cuadrilla de danzantes de la Virgen delante de la imagen esperando a finalizar la misa. Una enramada florida, que da la bienvenida a los romeros, discurre por el arco de entrada. La cera ofrecida anhelando la intercesión divina quemaba por decenas. Eran tiempos que a fecha de hoy se nos antojan lejanos. Os dejo también, el aspecto, tan distinto que luce hoy en día la entrada del Santuario para que comparéis. La foto antigua es del impagable archivo de Álvaro de Castro. La podéis encontrar en el Grupo abierto de Facebook de Ampudianos por el Mundo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

LOS PALOTEOS DE LA NAVA DE LA ASUNCIÓN (SEGOVIA)

Un más que interesante trabajo sobre el "Repertorio segoviano para dulzaina, tonadas y bailes recogidas por Manuel García Matos en 1951" (PORRO, 2012)  pone de relieve el rico patrimonio que suponen los paloteos de tres localidades segovianas: Abades, Bernardos y La Nava de la Asuncíón. En la obra el autor nos habla de los entresijos del repertorio de la indumentaria características de los danzantes y de la figura del músico tradicional que acompañó a los mismos. La cuadrilla de La Nava no estaba vinculada, a diferencia de otras localidades, a las cofradías sino que la danza se organizaba con motivo de fiestas, bodas, carnavales y otras celebraciones populares además de no faltar en muchas de las procesiones de la localidad. Actualmente la danza no tiene una vigencia permanente aunque el repertorio se recuerda y se suele ejecutar de forma esporádica. Os dejamos con el video del paloteo de La Nava ejecutado con motivo de la presentación del libro dedicado a la dulzaina al que hacemos referencia, el pasado mes de octubre. En la foto superior los danzantes de La Nava con "el zorra" o director de la danza en una actuación en la Plaza de Toros de Madrid en 1929 (Cliché: Pedro Peñas).

lunes, 5 de noviembre de 2012

LA DANZA Y EL PALOTEO DE DUEÑAS (PALENCIA)


Caballero y Caballero (1987) en su Libro de Dueñas nos hablan del importante patrimonio inmaterial de esta localidad del sur de la provincia, a caballo entre los Montes de Torozos y El Cerrato, con las importantes vegas del Carrión en su desembocadura en el Pisuerga camino de Valladolid. La cuadrilla de danzantes brillo con luz propia hasta la década de los años 60, fuertemente vinculada a las Cofradías. Los autores hacen una interesante descripción de la danza (compuesta por ocho lazos, La Toba, La Redecilla, La Echadita, El Pastor, El Tris Tras, El Mejicano y El Adorado) y de los autos teatrales desarrollados por la misma (El David y Goliat y La Entrada del Moro con muchas similitudes con el auto ampudiano). Sabemos que la danza se ofrecía ante el Santísimo el 1 de mayo y el día de Corpus Christi. Por su interés transcribimos la descripción que de las danzas de Dueñas hizo el viajero Richard Ford en su obra A Handbook for travellers in Spain and readers at home (Manual para viajeros por España y lectores en casa) hacia 1830-1833:

"Los bailes, semejantes a nuestras "Morris Dance" de los campesinos de Dueñas son una combinación de la Pyrrhica Satario de los romanos y el Tripodium de los íberos; aquí vimos un domingo una contradanza realizada por ocho hombres con castañuelas en las manos y al son del pífano y el tambor, mientras un maestre de ceremonias, vestido de colores festivos como un pantaleón, dirigía el rústico ballet;...los hombres recogían sus largos rizos con pañuelos rojos y bailaban en camisa, cuyas mangas estaban recogidas con lazos de cintas de colores diversos cruzadas también sobre el pecho y la espalda y mezcladas con escapularios y pequeñas estampas de santos; sus pantalones eran blancos y amplios como las bragas de los valencianos, a semejanza de quienes llevaban también alpargatas, o sea sandalias de cáñamo, atadas con cintas azules; las evoluciones de la danza eran muy complejas, y consistían en muchas vueltas, revueltas y saltos, e iban acompañadas de altos gritos de viva, a cada cambio de figura".

Minuciosa y llena de matices la descripción de las danzas eldanenses a mediados del siglo XIX. Poco habían cambiado un siglo después, en 1951, cuando se recogen las fotografías que acompañan este texto, en la conmemoración del V centenario del nacimiento de Isabel la Católica, figura vinculada a esta villa palentina (imágenes cedidas por Amigos del Patrimonio de Dueñas). 

Esperemos que el rico patrimonio etnomusical de Dueñas no acabe perdiendo todos los elementos que le son propios.



domingo, 28 de octubre de 2012

PALOTEOS EN TIERRAS DE ZAMORA (ESPAÑA) Y BRAGANÇA (PORTUGAL)

Con el título "El conocimiento mutuo de las tradiciones etnográficas en la educación española y portuguesa: mascaradas y paloteos en tierras de Zamora y Bragança se publica, en 2010, la tesis doctoral de TIZA, Antonio André Pinelo, leída en la Universidad de Valladolid. Esta tesis, disponible en pdf, abarca la percepción que, de los paloteos y máscaras de invierno, tienen los niños y jóvenes estudiantes de ambas regiones, con el fin de utilizar estos recursos de la tradición con fines pedagógicos. El trabajo incluye un interesante repaso al estado de la cuestión de las máscaras y paloteos entorno a La Raya zamorano-portuguesa. Zamora ha conservado los paloteos de Tábara, Muelas del Pan y Almaraz de Duero entre otros mientras que en la región de Bragança son conocidos las cuadrillas de pauliteiros, muy activas sobre todo en Miranda de Douro.



martes, 9 de octubre de 2012

DANZANTES, LIZ LOBATO (2011)


Os dejo con este corto cuya trama gira en torno a los Danzantes del Santísmo Cristo de la Viga de Villacañas (Toledo). La historia cuenta como un gitano del pueblo hace la promesa de ofrecerse como danzantes al Cristo si se le cumple lo que pide. Al final consigue su propósito y sale acompañando la danza. El corto pone de relieve la importancia que tenía la danza en el mundo rural de los años 60 que quiere reflejar. Os dejo también el enlace.

viernes, 5 de octubre de 2012

LA DANZA DE AMPUDIA EN TELEVISIÓN

El sábado pasado se emitió en el programa de Castilla y León Televisión el programa dedicado a la Danza y el Paloteo de Ampudia, grabado durante la procesión de Corpus este mismo año 2012. Agradecemos a todos los que participaron e hicieron posible el programa y la difusión de nuestras danzas. En el programa se incluyen muchos de los lazos ejecutados ese día (El Caracol, El Bienvenido, El Antón, El Portal de Belén...) así como la danza y el trenzado del árbol en el Atrio de San Miguel, acompañados por Los Dulzaineros de Ampudia. Para los que no pudieron verlo os adjunto el programa "Jotas y mucho más" donde se incluye el especial dedicado al Paloteo de Ampudia.


martes, 2 de octubre de 2012

EL ORIGEN Y LA EVOLUCIÓN DE LAS DANZAS DE PALOS

Mucho se ha escrito del origen (¿griego? ¿vacceo? ¿romano?) de las danzas de palos pero lo cierto es que no existe nadie que se pronuncie con rotundidad sobre el asunto. Tampoco está nada claro el carácter de estas danzas ¿guerreras? ¿de fertilidad? ¿propiciatorias? ¿culto a la naturaleza? ¿gremiales?. En lo que sí parece que se ponen de acuerdo es en asegurar que las danzas de palos, tal y como nos han llegado a nosotros, no se diferenciaban mucho de las danzas rituales de muchos de nuestros pueblos y ciudades vinculadas a la procesión del Corpus Christi a finales de la Edad Media. Es muy probable que muchos elementos precristianos, como es su vinculación a ritos de fertilidad, aparezcan, se amalgamen y cristianicen a partir del siglo XV en las danzas de danzantes, vinculadas a las Cofradías y cuyo fin principal fue dar más ornato a las procesiones. Hacerlas descender de danzas guerreras (propias de todas las culturas) o paganas es, con el conocimiento que tenemos de las mismas, algo exagerado, pues desde ese punto de la historia hasta nuestros días han pasado miles de años, suficientes como para diferenciar unos bailes de otros. Mucho más fácil es documentar, a partir del siglo XV, elementos que siguen perviviendo en estas danzas rituales como son su indumentaria característica, las letras de los lazos, los instrumentistas o elementos del propio rito, gracias principalmente a la importante documentación escrita que dejaron las Cofradías (especialmente en las anotaciones de Libros de Cuentas).